8 de febrero de 2015

La incontinencia fecal

La incontinencia fecal o incontinencia a heces se define como la incapacidad de retrasar la defecación, produciéndose una pérdida recurrente e involuntaria de las heces a través del ano. Puede variar desde leves pérdidas de gases, manchados de la ropa interior hasta importantes pérdidas que obligan a usar compresas o incluso pañales y limitan la calidad de vida.


Sus causas son múltiples:
  • Trastornos neurológicos o mentales 
  • Enfermedades intestinales 
  • Enfermedades del tejido conectivo 
  • Edad avanzada 
  • Cirugía anorrectal previa. 

Sin embargo, la causa más frecuente son los traumatismos obstétricos que implican lesiones esfinterianas, es decir las lesiones producidas años atrás durante los partos que asocian lesiones de los músculos que controlan la salida de las heces (esfínteres). Por eso la incontinencia a heces es de 6 a 8 veces más común en mujeres que en hombres.





La prevalencia real de esta patología es desconocida. Se estima que afecta al 2-7% de los mayores de 18 años, pero es una patología que aumenta con la edad y puede llegar a un 45% en los pacientes ancianos. El envejecimiento de la población, la accesibilidad a la sanidad y la desaparición de ciertos tabúes o miedos que muchos pacientes tenían a la hora de hablar de este tipo de patologías hacen que sea un problema creciente. Para los pacientes que la sufren supone un enorme impacto en su calidad de vida con implicaciones psicológicas, sociales, laborales y sanitarias y esto hace que se demande por parte de la población cada vez más tratamientos y más efectivos. 

Para diagnosticarla son necesarias varias pruebas médicas, pero es fundamental la realización de una ECOGAFÍA ENDOANAL, una técnica sencilla, inocua y rápida que permite descartar si existen o no lesiones en los esfínteres anales. La MANOMETRÍA ANORRECTAL es también imprescindible pues permite ver cómo funcionan sus esfínteres anales. En ocasiones los esfínteres pueden estar íntegros en la ecografía endoanal, es decir sanos y sin lesiones, pero pueden estar simplemente debilitados (hipotónicos) en la manometría anorrectal, es decir no tienen fuerza suficiente para contraerse. 

El tratamiento de la incontinencia fecal dependerá de las causas que la provoquen y del resultado de las pruebas diagnósticas, pero en la actualidad disponemos de múltiples opciones:
  • Ejercicios de rehabilitación de suelo pélvico en su domicilio, previo entrenamiento en consulta, para fortalecer su musculatura y en concreto los esfínteres anales. 
  • Biofeedback o ejercicios dirigidos por el especialista con diversos aparatos que también ayudan a fortalecer los esfínteres anales y otros músculos del suelo pélvico. 
  • Estimulación de los nervios que controlan los dichos músculos (neuromodulación central o de las raíces sacras y neuromodulación periférica o estimulación del nervio tibial posterior). 
  • En otros casos estas técnicas pueden ser insuficientes y es preciso recurrir a una intervención quirúrgica
Antes de tomar ninguna decisión o realizar un tratamiento es fundamental consultar con un especialista en Coloproctología y suelo pélvico.

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